SemanaRAF 25 – 2017

18 de junio de 2017

MONITOREO y CONTROL

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:30ss]

Hemos hablado -en las salidas anteriores- de cómo nuestros propósitos nos alientan a fijar objetivos y a comprometernos con las acciones necesarias para lograr lo que nos proponemos.

Es por eso que creemos necesario distinguir entre controlar resultados y monitorear acciones.

Cuando al finalizar un período sólo controlamos los resultados, ya estamos jugados; ya no hay mucho para hacer. Alcanzamos o no alcanzamos; ganamos o perdimos; aprobamos o desaprobamos.

Pero, si en nuestra planificación tuvimos en cuenta las acciones que tenemos que hacer para los logros que queremos alcanzar, y si además podemos fraccionarlo en unidades de tiempo más acotadas, podemos ir monitoreando si hicimos lo que nos habíamos propuesto. Veamos con ejemplos:

Si tengo 15 días para estudiar una materia de 15 bolillas y mi plan indica estudiar una bolilla por día; cada día puedo monitorear si lo hice o no para ir corrigiendo.

Lo mismo si me comprometí a vender una cierta producción mensual. Si al cierre del mes controlo las ventas, puedo haber cumplido o no pero ya no hay nada para hacer [en este período por lo menos]. Si, en cambio, en mi planificación vi que cada día tengo que realizar determinado número de llamados o visitas que -de acuerdo a mis estándares de venta- me aseguran el resultado necesario, entonces, cada día puedo monitorear mi actividad e ir corrigiendo los desvíos.

Comparemos con el GPS: no nos indica al final del viaje si llegamos o no; justamente, el valor que tiene es que nos va indicando permanentemente dónde estamos respecto de dónde queremos estar y si por lo que sea necesitamos desviarnos, nos indicará las correcciones para retomar el rumbo.

En nuestros planes financieros de largo plazo podemos revisar los avances periódicamente para ver si hace falta ajustar, reforzar -y por qué no- hasta tomarnos unas vacaciones y redireccionar. Pero para saberlo hay que monitorearlos.

Te invitamos a revisar juntos tu plan.


“No es lo mismo ser un padre bueno que un buen padre / Así como tener una pelota no te hace futbolista, tener un hijo no te convierte en padre” Minguito 


BONUS TRACK

Nuestro saludo y reconocimiento a todos los padres en este día.


SemanaRAF 22 – 2017

28 de mayo de 2017

PROPÓSITO y OBJETIVO

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:30ss]

Seguimos con lo que será una serie de notas que pretenden -como la de la semana anterior- distinguir entre términos que parecen lo mismo pero no lo son. O por lo menos que podemos darles sentidos diferenciados.

Empecemos por ver cómo define la Real Academia[1] a la dupla de hoy:

Propósito

1. m. Ánimo o intención de hacer o de no hacer algo.

El propósito es aquello que nos mueve hacia los objetivos que nos planteamos; es lo que le da sentido; es -dicho de otra manera y reiterando lo que muchas veces planteamos desde este blog- el para qué!

Objetivo

8. m. Punto o zona que se pretende alcanzar u ocupar como resultado de una operación militar.

Haciendo abstracción de la referencia hacia lo militar y acordando que los objetivos los podemos plantear para diferentes ámbitos y dominios, podemos decir que el objetivo es lo que nos va a permitir, una vez alcanzado, cumplir con ese propósito.

Si bien las diferencias pueden ser sutiles y siempre son interpretativas, entendemos al propósito como un estado deseado, una situación que puede ser observable o no y el objetivo además le agrega variables cuantitativas, medibles en su totalidad y divisible, a su vez, en metas parciales.

Ahora, llevémoslo a nuestras realidades y tratemos de buscar ejemplos que nos sirvan.

Un propósito que nos mueve a ahorrar puede ser asegurar una educación universitaria a nuestros hijos. El objetivo será la suma necesaria que costee la carrera y determinada para disponer de ella en un momento cierto.

Otro propósito puede ser tener una vejez con independencia financiera; el objetivo de ahorro será aquel capital suficiente que nos proporcione la renta necesaria en el momento deseado. Recordemos la diferencia entre la jubilación y el retiro planteada en la salida anterior.

¿Para qué nos sirve diferenciar entre ambas distinciones?

Simplemente para poder planificar ajustadamente; para que los planes perduren por la motivación que nos da el propósito y para tener la certeza de que los esfuerzos y sacrificios [tema de otra salida] están bien dirigidos y rendirán sus frutos.

 [1] Fuente: DRAE. Diccionario de la Real Academia Española


“A lo largo del viaje en busca de su destino, nunca debe olvidar que el éxito es un fenómeno interno; no debe engañarse con parámetros externos. Procure siempre su realización personal, logrando objetivos y metas valiosas que lo hagan mejorar como individuo y como miembro de la sociedad. En este sentido la riqueza económica deberá ser siempre un medio para lograr su crecimiento como persona y nunca un fin en sí mismo.” Gustavo Ibáñez Padilla 


BONUS TRACK

Si no sabemos para qué invertimos, ni cuánto necesitaremos y mucho menos ¿cuándo? estaremos como Alicia preguntándonos qué hacer.

 


SemanaRAF 21 – 2017

21 de mayo de 2017

JUBILACIÓN Y RETIRO

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 45ss]

Parecen sinónimos pero no lo son. La jubilación es una situación a la que se puede acceder bajo determinadas condiciones legales y administrativas como haber cumplido cierta edad, cantidad de años con aportes al sistema de jubilaciones y pensiones; mientras que el retiro es una elección personal para la cual tienen que cumplirse también ciertas condiciones pero generalmente de orden financiero.

Una persona puede haber cumplido con todos los requisitos para jubilarse pero por diferentes razones elije no retirarse. Estas razones pueden ser que no le alcanza lo que percibe por su jubilación o también felizmente porque ama lo que hace y tiene energía para seguir haciéndolo.

Las combinaciones son varias pero lo que es deseable es que uno pueda elegir el momento en el que tenga ganas de retirarse.

Claro que para eso es necesario tener una fuente alternativa de ingresos.

 


“La pregunta no es a qué edad me voy a retirar, sino cuando junte cuánto dinero.” George Foreman


BONUS TRACK

Unas semanas atrás[1] decíamos que cuando la competencia promueve buenas ideas nos gusta compartirlas. Hoy te traemos un video muy claro que nos muestra cuatro pasos para planificar el retiro.

 [1] COMPETIR O COMPARTIR


SemanaRAF 20 – 2017

14 de mayo de 2017

PROGRAMANDO EL ROBOT VENDEDOR

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:15ss]

Imaginá por un momento que sos el responsable de ventas de tu empresa y estás con el programador del nuevo robot vendedor que incorporaron.

El técnico te informa que ya cargó…

  • Los manuales de producto completos.
  • Los diálogos para proponer entrevistas a los diferentes tipos de clientes de acuerdo a una enorme variedad de posibilidades que van desde la edad, el género, el estado civil, situación familiar, actividad laboral hasta el reconocimiento de su perfil neurolingüístico de acuerdo al tipo de palabras que usa.
  • Todo el set de preguntas necesarias para poder elaborar propuestas. No sólo las preguntas duras sino las blandas, las que ayudan a tomar decisiones y además las que necesita hacer para ampliar información faltante -y de yapa- las que además pueden acelerar un cierre de ventas.
  • Las guías, pasos y procedimientos para estructurar las presentaciones.
  • Las respuestas para mitigar las posibles objeciones.
  • Las diversas fórmulas para detectar indicios de compra e intentar cerrar negocios.

Además ya ajustó el programa de actividades con…

  • La cantidad de llamadas diarias que tiene que hacer para conseguir nuevas entrevistas.
  • Seguimiento periódico de la cartera actual y revisión de ex-clientes.
  • La cantidad de visitas diarias que tiene que hacer.
  • El sistema de reporte de las actividades y resultados y todo un set de actividades administrativas engorrosas pero muy necesarias.

Te comenta que además tiene alertas de detección de situaciones no programadas que requieran revisión; es decir que está programado para aprender.

Y ahora te hace esta pregunta:

¿Qué le tenemos que programar para que el cliente sienta que es mejor tratar con nuestro robot y no con un ser humano de la competencia?

 


“Los sistemas y las escuelas pueden indicar métodos y caminos, pero ningún sistema ni escuela pueden hacer por un hombre el trabajo que él mismo debe hacer. El crecimiento interior y el cambio del nivel de ser dependen por completo del trabajo que un hombre debe hacer por sí mismo.” George Gurdjieff


BONUS TRACK

 Tal vez este androide te ayude a responder la pregunta…

 


SemanaRAF 17 – 2017

23 de abril de 2017

TIEMPOS DE LECTURA Y REUNIONES

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 30ss]

Me está pasando seguido que ante un mail explicativo o en el cual ordeno ideas para un proyecto compartido, donde intercalo algunas consultas y dudas o pido aclaración, al cabo de un tiempo prudencial no recibo respuesta o comentarios al respecto.

Ante el reclamo o consulta, la respuesta invariablemente es algo así como: “uh… es que era muy larga para leer”.

En esta era de acercamiento digital… ¿Cuánto tiempo nos lleva leer y responder un mail contra el ahorro de tiempo de reuniones y traslados? 

 


“He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más cortaBlaise Pascal


BONUS TRACK

Y si de tiempo se trata, reflexionemos a partir de este clásico…

 

 


SemanaRAF 16 – 2017

16 de abril de 2017

LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 60ss]

En la concepción tradicional de éxito estamos acostumbrados a tomar sólamente la dimensión monetaria o el resultado financiero como variable a medir.

Las empresas tradicionalmente se nutren de recursos tomados del medio ambiente; necesitan recursos financieros y por supuesto, nada de lo anterior puede ser transformado si no tuviéramos personas involucradas [llamémosle personal, recursos humanos, humanos con recursos o el eufemismo que nos guste].

La EBC [Economía del Bien Común] y las Empresas B toman además del balance financiero, otros dos indicadores para guiar sus acciones y medir su éxito: el impacto en el medio ambiente y en las comunidades en las que intervienen.

Yendo un poco más allá, en esta semana de reflexión, cualquiera sea el credo de cada uno… ¿Podríamos pensar en cómo incorporar la dimensión espiritual a nuestros indicadores de éxito?

¿Cómo podríamos saber que nuestro trabajo, nuestra empresa, nuestro hacer cotidiano, nuestras decisiones estratégicas -entre otras- están encaminados hacia un fin espiritual y superior?


“No todo lo que se puede medir importa ni todo lo que importa se puede medir.”


BONUS TRACK

Celebramos esta Pascua compartiendo esta historia…

 


 


SemanaRAF 14 – 2017

2 de abril de 2017

MISIÓN – VISIÓN – VALORES

por  Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:20ss]

Mucho se habla y a veces hasta confundiéndonos acerca de estas distinciones. En algunas organizaciones vemos cuadros muy lindos en las recepciones y páginas web con declaraciones que ni los miembros se han detenido a leer y que en el mejor de los casos fueron enunciadas con gran convencimiento por los fundadores y con el paso de los años nadie se ocupó de revisar. No para cambiarlas, aunque podría ocurrir que un cambio renueve las motivaciones, sino también para reforzarlas.

Mientras que la visión refleja un estado de situación en determinado momento del futuro, la misión es lo que nos guía para elegir las acciones a realizar en el presente. La visión es como el faro de los navegantes; no importa para dónde nos lleven las corrientes y los vientos, siempre deberemos acomodar las velas redirigiendo la embarcación hacia él.

Nuestra misión -personal u organizacional- es lo que define y le da respuesta a la pregunta de ¿para qué estamos en este momento de la historia y en este lugar? No define lo que hacemos, sino para qué lo hacemos. Cuando la misión es poderosa y comprendida por todo el equipo, se convierte en líder. Las misiones trascienden a los líderes.

Nuestros valores son los que definen y ponen límites a la hora de elegir cómo vamos a hacer lo que debamos hacer para cumplir con nuestra misión y alcanzar nuestra visión. Los valores reales definen las acciones que no se negocian.

A menos de cuatro años del fin de la década un buen ejercicio puede ser revisar cómo nos vemos al finalizar 2020.


Algunos posteos en los que hemos tratado acerca de estos temas

Cuando el líder es la misión

Visualización

La misión

Nuestra misión y valores


“No busques personas con tus mismos gustos; buscá personas con tus mismos valores.”


BONUS TRACK

Estos dos simpáticos personajes nos explican muy bien el concepto de la misión. Es aquello que vamos a hacer todo el tiempo para que ocurra lo que queremos que ocurra. Para estar como queremos estar.

 


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