SemanaRAF 38 – 2017

17 de septiembre de 2017

¿ORDENES O PEDIDOS?

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:30ss]

 

Cuando algo no está como queremos, cuando vemos que podría estar mejor pero dependemos de otros; o simplemente deseamos que sea otra persona quien lo resuelva, tenemos el recurso de pedirlo.

El título del post hace referencia a que podríamos dar una orden -que es una forma particular de hacer pedidos- una forma en la cual justamente, se espera la ejecución directa de esa solicitud en lugar de obtener un compromiso previo. Es decir que la principal diferencia entre una orden y un pedido, es que ésta última lo que busca es obtener un sí o un no. Si obtenemos un sí, lo que tenemos es un compromiso de alguien para hacer eso que le pedimos; si obtenemos un no, ya sabemos que tenemos que resolverlo con otra persona, o renegociar condiciones. La orden no espera una negativa, ni siquiera espera un sí. Asume que el pedido se cumplirá.

En el modelo tradicional de liderazgo y también educativo, estamos acostumbrados, dada la asimetría de poder, a usar órdenes en lugar de pedidos. A nuestros hijos les ordenamos que hagan la cama, las tareas y lo que queremos que hagan; lo mismo si somos jefes. Lo curioso es que estamos tan acostumbrados a dar órdenes que usamos el modo imperativo para tratar entre pares: “Dame la carpeta” le pedimos a un compañero de trabajo.

Hacer pedidos de forma eficaz tiene un protocolo:

– Le hacemos el pedido concreto a alguien en particular. Evitamos los pedidos al aire o declaraciones de lo que falta.
– Nos aseguramos de que las condiciones de satisfacción estén claras, preacordadas o las enunciamos si hiciera falta.
– Establecemos el factor temporal; es decir un plazo para el cumplimiento o un tiempo durante el cual necesitamos de la acción.

La falta de cualquiera de estas formas puede traer malos entendidos o directamente que lo que creemos que estamos pidiendo no sea interpretado como tal. “Esto es un desastre” es sólo una opinión; no es un pedido para que los chicos hagan orden o para que el equipo mejore el desempeño.

 

 


“Es más fácil pedir perdón de lo que es conseguir permiso”.  Grace Hopper

 


BONUS TRACK

Cómo hacer un pedido eficaz.

 

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SemanaRAF 31 – 2017

31 de julio de 2017

INTENTAR O INTENTAR

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:15ss]

Hay dos usos posibles para esta actitud. Una de ellas denota una cierta cuota de humildad ante la inseguridad de poder obtener los resultados que deseamos y la otra la usamos a modo de póliza de seguro de incumplimiento de nuestros compromisos.

No es lo mismo intentar hacer algo que hacerlo. Si yo digo que voy a intentar hacer algo que depende de mí, de alguna manera estoy cubriéndome ante un posible incumplimiento. Podré excusarme diciendo que “intenté hacerlo pero…” seguido generalmente de una explicación salvadora que culpará a factores externos como la falta de tiempo y no hacerme cargo de que lo usé para otra cosa.

Ejemplos que escuchamos en nuestra actividad: “intento ahorrar algo a fin de mes”; “voy a intentar tener un respaldo financiero para asegurar la educación de mis hijos” y varias otras buenas intenciones para las cuales no termina de aparecer un compromiso serio.

También puede pasar que el resultado no dependa exclusivamente de mí, entonces lo que estoy manifestando -con una cierta cuota de humildad- es que aún cuando dé todo lo que esté a mi alcance y dentro de mis posibilidades aquello que quiero que ocurra no se cumpla. Un maestro puede intentar enseñar algo y su alumno no aprenderlo.

En GRUPO FLIESS hacemos todo lo que está a nuestro alcance y dentro de nuestras posibilidades intentando que nuestros clientes comprendan la importancia de hacer una planificación financiera  para proteger sus ingresos ante eventualidades. La decisión final es de cada uno de ellos.


“¡Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes!” Maestro Yoda


BONUS TRACK

¿Querés intentar durante 30 días de hacer algún cambio de hábito? 

 


SemanaRAF 28 – 2017

9 de julio de 2017

PROTOCOLOS DE COMUNICACIÓN

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:15ss]

Estamos viviendo en una época en la cual se crean tecnologías de comunicación más rápido de lo que el uso nos permite diseñar o co-crear los protocolos.

Hasta hace no mucho tiempo estaba bastante claro en qué ámbitos usábamos una carta manuscrita o tipeada a máquina; qué extensión tenía un telegrama o una postal y qué tipo de noticias volcábamos en ellos. Claro que el telegrama te lo cobraban por palabra; la postal tenía un espacio físico limitado y además se despachaba abierta [equivalente a lo que hoy en las redes llamaríamos un posteo público] y eso de alguna manera ponía ciertos límites en extensiones, discreción y búsqueda de la relevancia de los temas a comunicar. El tiempo supongo, habrá ido acomodando los usos y costumbres hasta llegar a establecer cierto orden y también la permanencia de los canales permitió a los padres ir enseñando a sus hijos las reglas.

No sé cómo podría ocurrir actualmente el ordenamiento y fijación de las normas de etiqueta y usos porque justamente si algo tienen las redes virtuales es la ingobernabilidad general. Me recuerda a un arquitecto oriental -cuyo nombre no recuerdo- que sembró con pasto toda la superficie de un nuevo parque y dejó que el uso dibujara los senderos. Al poco tiempo se construyeron las veredas internas.

Por ahora lo que creo que nos queda es que cada uno de nosotros estemos un poco más atentos al uso que hacemos de las distintas redes y canales pensando en la relevancia del mensaje, la extensión, la elección del canal adecuado y si a todos los miembros del grupo y a los destinatarios de las listas les interesará el chiste, la cadena y lo que estamos compartiendo.

 


“Hasta este momento los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo: ahora, sin embargo, se trata de cambiarlo.” Karl Marx 


BONUS TRACK

Los emoticones también son parte de un nuevo lenguaje que no siempre comprendemos.

 


SemanaRAF 24 – 2017

11 de junio de 2017

¿INVOLUCRADO O COMPROMETIDO?

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:45ss]

Distinguir el significado de estas dos actitudes nos va a permitir juzgar de manera diferente a los otros miembros de nuestros equipos y tal vez ordenarnos a nosotros mismos. Veamos primero lo que define cada término:

Involucrar: abarcar, incluir, comprender. / Complicar a alguien en un asunto.

Comprometer: adjudicar a alguien una obligación o hacerlo responsable de algo. / Contraer un compromiso.

Compromiso: Obligación contraída / Palabra dada.

Puedo empezar por distinguir en qué grupos estoy involucrado -porque soy parte de la nómina o lista de miembros- y con cuáles de ellos estoy comprometido. A su vez también es un buen ejercicio distinguir y dejar claro con qué acciones, roles, objetivos lo estoy y con cuales no.

Fuente de frustraciones personales es estar involucrado en varios equipos, comisiones, grupos cívicos, políticos, parroquiales con la mejor buena voluntad y el mayor de los deseos de contribuir con ellos y a la hora de la verdad no me alcanza el tiempo para cumplir con todos los compromisos asumidos generándome una cierta cuota de estrés o cargo de conciencia por no poder estar cumpliendo.

Del otro lado sólo por el hecho de ser parte se espera cierta participación de mi parte, en algunos casos mayor de la que podría ofrecer. Esto termina afectando mi imagen pública.

Cuando me comprometo a realizar acciones para un grupo o equipo [en próximas salidas veremos la diferencia entre uno y otro] del que formo parte, estoy generando una promesa; y eso crea una expectativa en las personas. Se espera que yo haga ciertas cosas que afectarán a los logros y resultados a los que a su vez ese conjunto se comprometió.

Entonces, revisemos en cuáles organizaciones estoy involucrado; en cuáles puedo y estoy dispuesto a comprometerme y con qué cosas en concreto.

Finalmente, tener en claro que siempre estamos comprometidos con algo y muchas veces no llegamos a darnos cuenta si estamos más comprometidos con lo que queremos que pase o con las explicaciones que justifican por qué no pasan.

 


“No hay nada tan amargo como estar largo tiempo pendiente de una promesa.” Seneca 


BONUS TRACK

Cuando nos comprometemos “a todo” sin llevarlo a compromisos concretos y observables podemos quedar pegados de una forma que no nos va a gustar. Es muy sano y asertivo tener claro a qué cosas sí nos comprometemos y a cuales no.

 


SemanaRAF 23 – 2017

4 de junio de 2017

LOGROS y RESULTADOS

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:30ss]

Antes de seguir con la dualidad de esta semana queremos recordar que siempre hay un factor interpretativo entre ambas proposiciones y que no es tan importante definir o etiquetar una acción a una definición. Lo que para una persona puede ser un propósito para otra puede ser el objetivo o -como veremos hoy- que un resultado puede ser también interpretado como un logro.

Lo que pretendemos no es definir a cada una desde lo académico, por llamarle de alguna manera, sino abrirnos a la posibilidad de ver que puede haber una diferencia entre ambas. Esperamos que los ejemplos sirvan para ilustrar y no para confundir. De cualquier forma esperamos los tuyos.

Imaginá por un momento que sos el escalador de la imagen y llegaste en segundo lugar a la cima.

O que formás parte de un equipo de rugby; la jugada salió como la habían planeado, quebraron la defensa del oponente, llegaron a la línea del in-goal empujando en conjunto y a la hora de la definición, ni siquiera con la repetición en pantalla se puede ver que la pelota fue apoyada. El reglamento dice que si no se ve claramente no se puede convalidar el try.

Estas dos situaciones nos están mostrando que muchas de las cosas que conseguimos dependen -por supuesto- de nosotros, de nuestras competencias, habilidades, esfuerzo, actitud y toda la energía que pongamos para su concreción. Pero… Algunas veces, eso que logramos o no logramos, depende de factores que no podemos manejar nosotros.

En nuestro primer ejemplo el logro fue llegar a la cima; en el segundo, los logros fueron que salió la jugada, que llegamos al in-goal, que quebramos la línea defensiva… Pero alguien llegó antes de nosotros y nos volvimos sin los puntos. El resultado no salió como habríamos deseado.

Entonces vemos que los logros dependen de nosotros mientras que los resultados además dependen de factores ajenos a nosotros.

¿Por qué creemos importante distinguirlos? Porque generalmente somos juzgados por los resultados y ellos nos influyen emocionalmente. Estemos más atentos también a nuestros logros.

 


“Los negocios son cuestiones de números, pero los logros reales se miden por una cantidad infinita de riquezas: amistad, posibilidad de ser útiles a los demás, aprendizaje permanente. Dicho de otro modo: el ganador es siempre el que muere después de haber disfrutado las mayores alegrías.” Dale Dauten


BONUS TRACK

Y siguiendo con los ejemplos del rugby… Llegaste al in-goal, entraste trotando y…

 


 


SemanaRAF 21 – 2017

21 de mayo de 2017

JUBILACIÓN Y RETIRO

por Grupo Fliess

[Tiempo estimado de lectura: 45ss]

Parecen sinónimos pero no lo son. La jubilación es una situación a la que se puede acceder bajo determinadas condiciones legales y administrativas como haber cumplido cierta edad, cantidad de años con aportes al sistema de jubilaciones y pensiones; mientras que el retiro es una elección personal para la cual tienen que cumplirse también ciertas condiciones pero generalmente de orden financiero.

Una persona puede haber cumplido con todos los requisitos para jubilarse pero por diferentes razones elije no retirarse. Estas razones pueden ser que no le alcanza lo que percibe por su jubilación o también felizmente porque ama lo que hace y tiene energía para seguir haciéndolo.

Las combinaciones son varias pero lo que es deseable es que uno pueda elegir el momento en el que tenga ganas de retirarse.

Claro que para eso es necesario tener una fuente alternativa de ingresos.

 


“La pregunta no es a qué edad me voy a retirar, sino cuando junte cuánto dinero.” George Foreman


BONUS TRACK

Unas semanas atrás[1] decíamos que cuando la competencia promueve buenas ideas nos gusta compartirlas. Hoy te traemos un video muy claro que nos muestra cuatro pasos para planificar el retiro.

 [1] COMPETIR O COMPARTIR


SemanaRAF 17 – 2017

23 de abril de 2017

TIEMPOS DE LECTURA Y REUNIONES

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 30ss]

Me está pasando seguido que ante un mail explicativo o en el cual ordeno ideas para un proyecto compartido, donde intercalo algunas consultas y dudas o pido aclaración, al cabo de un tiempo prudencial no recibo respuesta o comentarios al respecto.

Ante el reclamo o consulta, la respuesta invariablemente es algo así como: “uh… es que era muy larga para leer”.

En esta era de acercamiento digital… ¿Cuánto tiempo nos lleva leer y responder un mail contra el ahorro de tiempo de reuniones y traslados? 

 


“He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más cortaBlaise Pascal


BONUS TRACK

Y si de tiempo se trata, reflexionemos a partir de este clásico…

 

 


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