SemanaRAF 24 – 2016

LA DISCRECIÓN PROFESIONAL

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 1mm:45ss]

top secretVeo en Facebook que alguien comparte una nota periodística; un amigo le comenta que el autor es cliente de la madre por “el tema de…” y que cuando se junten le cuenta “varias cosas”.

No sé si lo que le va a contar son intimidades del periodista o en el mismo comentario metió en la bolsa chismes de la oficina. Pero lo que si sé es que no me gustaría ser el periodista y ver que alguien está por ventilar intimidades; ni me gustaría ser el profesional cuyo hijo está ofreciendo contarlas…

Nosotros como profesionales debemos ser absolutamente cautelosos con la discreción y reserva de la información que recibimos de nuestros clientes. En general, la reserva es un buen hábito pero en cuestiones profesionales entra en juego también la ética profesional.

Hace muchos años una colega, además amiga y vecina del barrio había tenido su primer siniestro; una persona joven que además era muy querido en el club y en la comunidad en la que vivimos. Esta colega se llenaba la boca y no dejaba pasar oportunidad de comentar lo bueno que era el seguro de vida de su compañía que había pagado el siniestro en tiempo récord. Con mucho orgullo por supuesto, tal vez el mismo que sentiría yo mismo por la eficacia y confirmar las bondades de un producto tan intangible como un seguro de vida.

Tendrían que haber visto su cara cuando le hice ver que todo el club estaba sabiendo que su familia tenía 100 mil dólares líquidos. Personalmente no me gustaría que el mundo tuviera esta información. Nosotros, muchas veces somos consultados acerca de lo que contrató el amigo que nos recomendó, cuánto invierte, qué seguro contrató y siendo sincero, es tentador cuando el referente es una persona influyente o nuestro cliente es una figura pública.

Y esos son los casos donde -tal vez- más cuidado deberíamos tener.

– – – o – – –

– ¿Por qué no me lo podés contar?
– ¿Sos capaz de mantener un secreto?
– ¡Sí!
– Qué bien. Entonces me entenderás.

– – – o – – –

BONUS TRACK

I could tell you… but then I’d have to kill you” [Te lo diría… pero después tendría que matarte] es una de las frases más repetidas, después de “te amo” en las películas de Hollywood. Acá te mostramos una compilación. ¿Te las acordás?

 

– – – o – – –

Si no podés ver el video incrustado andá al blog

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