SemanaRAF 11 – 2015

DEL HECHO AL DICHO

por Mariano Durlach

[Tiempo estimado de lectura: 3mm:15ss]

realidad y punto de observaciónPrimer acto

El tío Cándido está completando la solicitud de un seguro de vida y Pérfido, el agente le pregunta:

– ¿Visitaste algún médico en los últimos 5 años?
– ¡Sí! Harán unos meses a raíz de un episodio que tuve, me agité, me mandaron a hacer unos estudios pero nada grave…
– Pero ahora ¿estás bién?
– Sí… tengo que cuidarme, dejé de fumar y el médico me dijo que así no voy a tener ningún problema.
– Ah, perfecto entonces.

La solicitud salió limpita de antecedentes médicos, la póliza se emitió rápidamente, con tarifa preferencial por ser “no fumador”, Pérfido sumó una venta y Cándido estaba contento con su seguro de vida para dejarle una fuente de ingresos a su familia si llegara a pasarle algo. El seguro se fue pagando todos los meses durante un año y unos meses…

Segundo acto

La viuda de Cándido y Pérfido.

– ¿Cómo que la aseguradora rechaza el pago del siniestro? Si Cándido me dijo que había contratado en la mejor compañía…
– Claaro…; pero lo que pasa es que su marido había tenido un problemita cardíaco que saltó ahora con la historia clínica.

Y lógicamente el seguro no se pagó.

Tercer acto

La viuda de Cándido en una reunión familiar.

– … y encima como si fuera poco, Cándido tenía un seguro de vida pero no me lo quieren pagar por lo que tuvo del corazón ¿Viste?
– Y esos son siempre la misma porquería -dijo el sobrino- pero para cobrar la cuota todos los meses, ahí seguro que no tuvieron problema.

Cuarto acto

El amigo del sobrino de la viuda de Cándido es visitado por Honorio el joven agente de seguros.

– ¿Seguro de vida? Nooo… Si el tío de un amigo se murió y tenía un seguro de vida que lo pagó como tres años y se hicieron los otarios… A mí dejame que yo el seguro me lo hago por mi cuenta.

Quinto acto

Honorio charlando con otro agente experimentado en la oficina.

– … y además estoy preocupado…
– ¿Qué te preocupa?
– Y… Que fui a visitar a un tipo que no quiso saber nada porque lo estafó la compañía de seguros.
– ¿Lo estafó la compañía? ¿Cuál compañía?
– No sé, no me dijo.
– ¿Le preguntaste?
– Ehm.. No…
– ¿Y al menos le preguntaste por qué no le pagaron; la causa del rechazo?
– Noo.. ¿Qué le voy a preguntar si el tipo estaba recaliente…

Cerramos el telón y probablemente esta historia continúe.

Por ahora saquemos algunas conclusiones:

* Una cosa son los hechos y otra cosa es la interpretación que cada uno de los observadores hace de esos hechos de acuerdo al momento, a su posibilidad de comprensión, a lo que sabe y muchas veces a lo que quiere escuchar.

* Después de nuestra interpretación viene la historia que retransmitimos y la nueva interpretación que a su vez será retransmitida:  los datos clínicos, lo que dijo el médico, lo que escuchó el tío Cándido, lo que le contó al agente y lo que éste quiso elegir escuchar para cerrar la venta.

* Toda historia tiene más datos e información oculta que la que podemos y estamos en capacidad de observar, aun cuando somos los protagonistas. Una forma de reducir las suposiciones y acercarnos a la “verdad” o a la versión más fiel de la historia es preguntando. Lo que no hizo el pérfido agente Pérfido.

En cuanto a cuestiones técnicas del seguro:

* Que una persona se sienta bien después de un tratamiento médico es aliviador pero no implica que para la evaluación de riesgos no pueda ser disparador de otras causas ocultas.

* Si una persona declara que está bien de salud -porque desconoce que pueda tener una afección- la compañía de seguro tomará esa declaración como hecha de buena fe; pero si al momento de tener que liquidar un siniestro se comprueba que ya estaba bajo tratamiento -y no se declaró- no hay duda de la omisión de información.

* A las aseguradoras de vida no les gusta rechazar pagos; lo que no les gusta es el fraude. El seguro de vida se basa en la confianza… y la confianza es mutua. Ante la duda van a pagar pero si es evidente el fraude con toda lógica lo van a rechazar apoyados en la evidencia del fraude o la omisión de información.

Mientras tanto, nosotros seguimos preguntando cuando dudamos y confiando. En 20 años nunca rechazaron el pago de un siniestro.

– – – o – – –

“Si no estamos seguros de que algo es verdad; si entendemos que no es bueno ni necesario, sepultémoslo en el olvido”

– – – o – – –

BONUS TRACK

El triple filtro socrático.

 

– – – o – – –

Si no podés ver el video incrustado andá al blog

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: