SemanaRAF 31 – 2012

¿CÓMO VAS A MEDIR TU VIDA?

basado en un trabajo de Clayton M. Christensen

[Tiempo estimado de lectura: 4mm:30ss] 

Hace unos meses, llega a mi compu un artículo de la HBR (1), escrito por un tal Clayton M. Christensen, titulado “How will you messure your life?“. Pasó un tiempo -era uno más de tantos que recibo- lo tuve ahí, lo miraba de costado hasta que un día lo imprimí para leer en los viajes…

Quedé tan entusiasmado e impresionado con las tres preguntas que el autor, profesor de la Harvard Business School le hace a sus alumnos del curso de postgrado, que lo estoy traduciendo para su difusión en etapas.

Empezamos hoy con una introducción y dejamos el desarrollo y fundamentación de por qué les hace esas preguntas, picando para las próximas.

Nota del editor: cuando los miembros de la clase 2010 entraron a la escuela de negocios, la economía estaba fuerte y sus ambiciones de post-graduación podrían ser ilimitadas. Unas pocas semanas más tarde, la economía entró en picada. Ellos pasaron estos dos años recalibrando su mirada del mundo y su definición de éxito.

Los estudiantes parecen estar muy preocupados acerca de cómo el mundo ha cambiado (tal como mostraremos en este artículo). En la primavera, la promoción que se graduaba del Harvard Business School le pidió al profesor Clay Christensen que los guiara, pero no en cómo aplicar sus principios y forma de pensar en sus carreras post-HBS. Ellos querían saber cómo aplicarlos a sus vidas personales. Él compartió con ellos un set de pautas que le ayudaron a él mismo a encontrar sentido a su propia vida. Aunque la manera de pensar de Christensen viene de su profunda fe religiosa, creemos que estas son estrategias que cualquiera puede usar. Entonces le pedimos compartirlo con los lectores de HBR. Para leer más acerca del trabajo de Christensen pueden visitar la página del autor (2).

Antes de publicar “El Dilema del Innovador”, recibí una llamada de Andrew Grove, en ese entonces presidente de Intel. Él había leído uno de mis primeros trabajos acerca de la tecnología disruptiva y me preguntó si podría tener una charla con sus subalternos directos y explicarles acerca de mi investigación y lo que implicaba para Intel. Excitado, volé a Silicon Valley y llegué a horario sólo para escuchar que Grove me decía, “mira, hubo imprevistos y sólo tenemos 10 minutos para ti. Cuéntanos qué significa el modelo disruptivo para Intel”. Dije que no podría, que necesitaba 30 minutos completos para explicar el modelo, porque sólo con eso como contexto, cualquier comentario acerca de Intel tendría sentido. Grove interrumpió: “mira, yo conozco tu modelo. Sólo cuéntanos qué significa para Intel”.

Insistí en que necesitaba 10 minutos más para describir cómo el proceso de disrupción había funcionado en una industria tan diferente como la del acero, para que él y su equipo pudieran entender cómo la disrupción trabajaba. Conté la historia de cómo Nucor y otras miniacerías habían empezado abordando el segmento más bajo del mercado de varillas de acero y refuerzos y luego moverse hacia arriba a la parte más alta subvalorando las acerías tradicionales.

Cuando terminé con la historia de las mini acerías, Grove dijo. “Ok, lo tengo. Lo que esto significa para Intel es….” Y siguió articulándolo con lo que sería la estrategia de la compañía de ir al fondo del mercado para lanzar el procesador Celeron.

He pensado acerca de esto millones de veces. Si yo hubiera sido tan incauto de decirle a Andy Grove lo que él tenía que pensar acerca del negocio del microprocesador, habría sido asesinado. Pero en lugar de decirle qué pensar, le dije cómo pensar, y entonces él llegó a lo que yo percibí que fue la decisión acertada tomada por él mismo.

Esta experiencia tuvo una profunda influencia en mí. Cuando la gente me pregunta qué pienso que tienen que hacer, rara vez respondo directamente su pregunta. En cambio, llevo la pregunta en voz alta a través de uno de mis modelos. Describo cómo el proceso funcionó -a su manera- en el modelo dentro de una industria bastante diferente de la suya. Y entonces, la mayoría de las veces, ellos dicen: “Ok, lo tengo…”. Y encuentran la respuesta a su pregunta más profundamente dentro de ellos de lo que yo hubiera podido.

Mi clase en HBS(3) está estructurada para ayudar a mis estudiantes a entender qué es la buena teoría del gerenciamiento y cómo está construida. Con esa columna vertebral ataco diferentes modelos o teorías que ayudan a los estudiantes a pensar acerca de las varias dimensiones en el trabajo de un Gerente General en innovación estimulante y crecimiento. En cada sesión observamos una compañía a través de las lentes de esas teorías. Usándolas para explicar cómo la compañía llegó a esa situación y examinar qué acciones gerenciales redituarían en los resultados necesarios.

El último día de clases, invito a mis estudiantes a convertir esos objetivos teóricos en sí mismos, para encontrar respuestas convincentes a estas tres preguntas:

Primero, ¿cómo puedo estar seguro de que seré feliz en mi carrera?

Segundo, ¿cómo puedo estar seguro de que mi relación con mi esposa y mi familia se convertirá en en una fuente constante de felicidad?

Tercero, ¿cómo puedo estar seguro de que no iré preso?

Aunque esta última pregunta pueda sonar trivial, no lo es. Dos de las 32 personas en mi clase escolar de Rodhes pasaron un tiempo en prisión. Jeff Skilling de Enron era compañero mío de clase en HBS. Eran buenos muchachos, pero algo en sus vidas los impulsó en la dirección incorrecta. 

Mientras los estudiantes discuten las respuestas a estas preguntas, yo abro mi propia vida para ellos como un caso de estudio, que ilustre cómo pueden utilizar las teorías de nuestro curso para orientar las decisiones en sus vidas.

Continuará…

La semana que viene y en las sucesivas salidas iremos trabajando en cada una de las tres preguntas desde el punto de vista del autor y te voy a explicar por qué me parece esperanzador este artículo.

Mientras tanto, si estás ansioso podés leer -en inglés- la nota completa en este link:
http://hbr.org/2010/07/how-will-you-measure-your-life/ar/1

Notas:

(1) Harvard Business Review (Revista de la HBS).

(2) Página web de Clay Christensen: www.claytonchristensen.com

(3) Harvard Business School (Escuela de Negocios de Harvard)

– – – o – – –

“El éxito es lo que atraes por la persona en la que te conviertes; no es algo a perseguir, sino lo que atraes al convertirte en una persona atractiva; aprende a trabajar más duro en tí mismo que en tu trabajo” John Earl Schoaff

– – – o – – –

BONUS TRACK

El video de esta semana es absolutamente pasatista y nostálgico. Lamentamos no haberlo descubierto la semana pasada en el día del amigo ya que nos muestra cómo se inicia una amistad.

Para los más chicos puede ser un clip más pero para los que orillamos los 50 esto es parte de nuestra infancia / adolescencia.

– – – o – – –

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3 Responses to SemanaRAF 31 – 2012

  1. […] … una introducción […]

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  2. […] … una introducción    … El éxito en la carrera    … Creá una estrategia para tu vida    … Asigná […]

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