SemanaRAF 19 – 2011

MITOS, OBJECIONES y/o EXCUSAS…

… A LA HORA DE TOMAR UN SEGURO DE VIDA.

[tiempo estimado de lectura: 04mm:15ss]

Vamos a repasar algunos de los mitos y creencias más comunes cuando hablamos del Seguro de Vida.

“No hay mejor Seguro de Vida que dejarle propiedades a la familia.”

El planteo es válido y todos sabemos que invertir en propiedades es una de las inversiones más conservadoras que hay. Pero lo que hay que ver es que para poder comprar un departamento de $100.000 tendríamos que ahorrar -por ejemplo- de a $10.000 durante unos ocho años. Si tenemos esa capacidad de ahorro entonces quizás hay que pensar que distrayendo – no los $10.000- sino una parte bastante menor, se puede asegurar que ese objetivo de ahorro se cumpla ante la fatalidad de fallecer antes de lo previsto.

“Nos encantaría poder contratar un plan de Seguro de Vida pero no podemos agregar una cuota más a nuestro presupuesto.”

Hay que ver que si no podemos hoy achicar un poco nuestro presupuesto para darle cabida al Seguro de Vida, nuestra familia no va a poder hacer frente a todos esos gastos que hoy decimos no poder dejar de pagar. Nuestra familia va a tener que seguir pagándolos. Lo único que no van a tener que seguir pagando es el plan de Seguro de Vida, y éste va a ser justamente el que va a permitir afrontar las demás obligaciones.

“…estamos tranquilos porque si pasa lo peor tenemos propiedades que dan una renta.”

Justamente por eso es que necesitamos un Seguro de Vida; porque al fallecer, la familia va a tener que afrontar una serie de obligaciones en efectivo como ser últimos gastos, juicios sucesorios, etc. que la obligarían a tener que desprenderse y malvender cualquiera de esas propiedades. Seguramente con menos de lo que cualquiera de esos bienes nos da de renta anual podemos convertirlo, con un Seguro de Vida, en un valor equivalente a otra propiedad.

 “…en este momento no tenemos la plata para pagarlo.”

Hay que preguntarse cuándo creemos que la vamos a tener para ver si es una evasiva que nos ponemos o un problema real. Si creemos que en corto plazo podríamos reunir la plata debemos entender que quizás más adelante sea tarde, y que estamos corriendo un riesgo grande mientras dejamos sin protección a nuestra familia. Preguntémonos entonces, si no sería más conveniente que le pidamos prestado el importe de la prima a alguien de nuestra confianza y más tarde devolvérsela. No olvidar lo siguiente: en caso de fallecer, nuestra familia tendrá que desembolsar mucha plata. Si no la tenemos ahora, nuestra familia tampoco. Alguien se la prestará, pero seguramente no la van a poder devolver. Con el Seguro de Vida la van a poder devolver, y además no van a tener que seguir pidiendo todos los meses.

“…estamos endeudados.”

Es quizás cuando más necesitamos un Seguro de Vida. Porque si llegara a pasarnos algo nuestra familia heredaría esa deuda, y obviamente no tendría como pagarla. El Seguro de Vida es inembargable y por lo tanto puede llegar a convertirse en lo único que le quede.

“…estamos devolviendo una deuda.”

Igual que en el caso anterior. Tenemos que reflexionar, y hasta podemos preguntarle a la persona a quien le estamos devolviendo la plata (sobre todo si es un familiar o muy allegado), si no prefiere que destinemos una parte pequeña de ese monto a un Seguro de Vida y no correr el riesgo de que en caso de fallecer, le tenga que seguir prestando o regalando más plata todos los meses a nuestra familia.

“…estamos construyendo.”

Seguramente quedan por delante algunos meses más de obra. También quedan sumas importantes a pagar. Hoy, esa propiedad -en obra- no vale lo que llevamos invertido en ella. Si fallecemos, para nuestra familia va a ser muy difícil poder concretarla. Destinando una ínfima parte -con respecto al total que resta pagar para terminar la obra- a un Seguro de Vida, nos aseguramos que esa obra llegue a su fin. De la otra forma, no sólo la familia no podrá terminar la obra, sino que además ésta no se podrá vender en su valor real.

“Queremos comprar un auto o hacer un viaje.”

Uno trabaja para darle a la familia bienestar, y cada tanto tenemos derecho a darnos algunos gustos, como ser un artefacto electrónico, y también porque no: un auto o un viaje. Pero nunca dejamos de cumplir con nuestras obligaciones. Si realmente comprendimos que el Seguro de Vida es una obligación para nuestra familia, tendríamos que pensar si no es mejor dilatar un poco la compra del auto y estar tranquilos, sabiendo que si algo nos pasara, no habría que vender el auto. Y otras cosas más…

“Tenemos miedo de no poder afrontarlo.”

Seguramente tenemos medicina prepaga, pagamos el seguro de un auto, estamos asociados a un club y tenemos una serie de gastos fijos que nunca nos cuestionamos -a la hora de contratarlos- si íbamos a poder afrontarlos o no. Pongamos las cuotas de colegio por ejemplo. Lo peor que podría suceder, es que los anulemos y perdamos el servicio. En un plan de Seguro de Vida, muchas veces se puede suspender el pago por un tiempo y seguir manteniendo cobertura. El Seguro de Vida no va a desequilibrar el presupuesto, pero sí va a permitir equilibrarlo si no estamos.

“Mi cónyuge se niega a que tome un Seguro de Vida.”

¿Cuál es la razón? De todos modos: ¿Vamos a dejar a nuestros hijos sin protección? ¿Permitiremos que nuestro cónyuge cargue con un sentimiento de culpa por haber rechazado la propuesta que en definitiva es en su beneficio y el de nuestros hijos? Hay que reconocer, que para cualquier persona, pensar en recibir una suma de dinero a causa de la muerte de un ser querido produce cierto rechazo que no permite ver que ese dinero no es un premio sino que le va a permitir alimentar y educar a sus hijos. Sabemos que no hay suma de dinero que reemplace el valor afectivo de una persona.

¿Cuál es tu excusa o cuál es la razón por la cual no tenés un seguro de vida? 

– – – o – – –

 “Cualquier buena razón que tengamos para no tomar un seguro de vida sonará ridícula para nuestros deudos”

 – – – o – – –

BONUS TRACK

Hoy vamos a compartir algo diferente; en este video veremos una muestra de arte diferente a lo que estamos acostumbrados. Además de la creatividad es destacable la dedicación y paciencia.

– – – o – – – 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: