SemanaRAF 14 – 2011

EL CAMINO HACIA EL RETIRO

[tiempo estimado de lectura: 3mm20ss] 

La semana pasada nuestro amigo nos contaba acerca de su estilo de vida en su situación de retiro, es decir sin las preocupaciones de tener que trabajar para generar ingresos. Nos contaba dónde estaba viviendo, con quienes pasaba sus días, qué hacía con todo su tiempo libre y -sin entrar en detalles- nos explicaba que el dinero para sostener ese ritmo de vida proviene de la renta que le proveen distintas inversiones.

Ahí fue que se entabló el siguiente diálogo a partir de la pregunta:

– ¿Me contarías cómo hiciste; cuál fue el secreto de tu éxito? Porque recuerdo que planteamos el tema en una reunión de amigos en marzo de 2011 y en ese momento algunos decían que no tenían nada pensado; otros creían que no se podía hacer nada en este país, que no había posibilidades, que no podíamos confiar en nada. No recuerdo qué dijiste vos pero ahora veo que llegaste… ¿Contame cómo hiciste?

– Mirá… No fue fácil. Confieso que requirió de mucha disciplina. Desde los 30 a los 50 años ahorré todos los años sistemáticamente un 10% de mis ingresos y los iba colocando en una cuenta, separada de las otras para no tentarme cuando quería cambiar el auto o irme de vacaciones. Sabía -y en eso me mantuve firme- que si tenía plata en las otras cuentas me daba los gustos o me animaba a hacer algunos negocios y además lo hacía tranquilo porque sabía que no atentaba contra mi jubilación. 

 – ¿Cómo hiciste para no tentarte?

– Mucha fuerza de voluntad. No la consideraba como una cuenta de acceso inmediato. Para mí era mi plan de jubilación, no la tenía en cuenta para otras cosas. Era como que no existía. Me acuerdo de varias situaciones en las que estuve tentado de tomar algo “prestado” de ahí para cosas que hoy mirando en perspectiva no eran tan importantes pero en ese momento me habrían dado una satisfacción inmediata. Lo que no puedo saber es si hubiera “devuelto” al fondo. Yo creo que sí pero también sé que a costa de sentir otro sacrificio. Al no haberlo tocado, siento que no dejé de hacer nada y hoy cuento con este capital que me permite seguir viviendo decentemente, con dignidad. 

– Quiere decir que siempre te fue bien, siempre tuviste capacidad de ahorro…

– No siempre…; hubieron años buenos y años malos; en los buenos depositaba plata directamente y en los años malos la transfería de otras cuentas a esa. Sabía que tenía que depositar 2000 por año para alcanzar mi objetivo. También siempre supe que si había una emergencia, esta plata estaba; pero tenían que ser los últimos cartuchos a quemar. Si la hubiera tenido toda en la misma cuenta, como te decía antes, seguramente la habría gastado en cosas más “divertidas” en el corto plazo. Pero te reitero: no la tenía en cuenta.

– ¿Y cómo hacías para administrar los fondos? ¿Te ocupaste vos o lo hacía algún experto.

– Lo hacía yo y me dio un flor de laburo. Tenía que ocuparme de estar viendo siempre en qué invertir que me diera un rendimiento aceptable y equilibrado con mucha seguridad porque si me equivocaba en las otras cuentas, lo peor que podía pasar era no cambiar el auto o perderme de ir a Disney con los chicos, pero sabía que de ésta dependía mi supervivencia. Tené en cuenta que una cosa es sacarle rendimiento al final cuando ya tenía 200.000 dólares pero… ¿sabés lo que me costó al principio cuando empecé? ¿Cómo le sacás un buen interés a menos de 100.000 dólares? Y además con seguridad a largo plazo…

-¿Y qué rendimiento obtuviste?

– De punta a punta, cuando hago las cuentas me da que obtuve un 7% anual de interés neto de gastos.

– ¿Siete porciento anual? ¿Me podés explicar cómo hiciste para tener una cartera que obtenga ese rendimiento y además me decís que siempre estuviste tranquilo. Supongo que en bancos de primer nivel…

– Sí, por supuesto, aunque eso -dadas las experiencias que habíamos tenido unos años atrás, no me daba garantía de nada. Por suerte no pasó nada raro.

– La verdad es que te tengo que felicitar! No conozco mucha gente que haya hecho esto por su cuenta… 

– Gracias…

-Supongo que a tus hijos les estarás enseñando tu secreto… 

– Noooo!!! A ellos les dije que no se compliquen la vida, que se ocupen de hacer su laburo y hablen con un Asesor de RAFAEL FLIESS & Asociados… Al final varios de mis amigos lograron exactamente lo mismo sin tener que complicarse la vida!!!

– ¿Cómo los ubico?

– Fijate en el menú de arriba a la derecha del SemanaRAF…

– Gracias amigazo! ¿Otro amargo?

– – – o – – –

BONUS TRACK

 ¿Cuánto conocemos a nuestros clientes?

¿Sabemos lo que esperan de nosotros? ¿Conocemos sus sueños, sus deseos, sus verdaderos propósitos? ¿O sólo tenemos los datos fríos o duros? 

– – – o – – –

“Asumir la responsabilidad de alcanzar la vida que deseas significa que eres tú quien se pone manos a la obra: no esperas a nadie ni a nada.

Tú determinas el mejor camino a seguir y cambias el rumbo cuando lo consideras oportuno, pensando con rapidez, avanzando.

El mero hecho de avanzar en la dirección de tus sueños y tus anhelos hace la vida más interesante…

Tu vida es tu obra de arte, tu propia creación, una creación que vas conformando día a día…

Si tus expectativas influyen en tus resultados, entonces convendrá que te asegures de tener las más altas expectativas…”

Fiona Harrold

– – – o – – –

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