SemanaRAF 11 – 2011

LA BAÑADERA

Ejemplo de cómo fluye el dinero en una póliza de seguro de vida

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Para entender cómo funciona un plan de seguros de vida desde el punto de vista de los flujos de dinero, rendimientos y costos, vamos a usar el ejemplo o la imagen de una bañadera con tres canillas: dos superiores, por las que entra el dinero y una inferior por la que sale.

Veamos cada canilla y cómo juega en el “llenado” de nuestra bañadera.

La primera canilla es la de las inversiones. Es por la cual entra el dinero. Cuánto más abierta esté, más rápidamente se llenará el nivel. El flujo de esta canilla depende de la disponibilidad del cliente-inversor.

La segunda canilla superior es la de los intereses devengados por el plan. Su caudal está dado por el rendimiento de las inversiones que realizan los administradores de los fondos o los intereses que pague el plan. Digamos que cuánto mayor sea el rendimiento mayor va a ser el volumen de dinero que entre en la cuenta. Además cuánto mayor sea el nivel de la bañera mayor va a ser el caudal. Una cuenta con $100.000 al 6% generan un ingreso de $6.000, mientras que si el saldo es de cinco mil, el ingreso es sólamente de trescientos.

La canilla inferior es la de los costos que cobran las compañías por administrar las pólizas, los fondos y para absorber los riesgos que generan los beneficios adicionales contratados.

Desglocemos un poco estos cargos:

Los costos de administración de póliza generalmente son fijos pero pueden variar de acuerdo a la forma y frecuencia de pago y en general a la carga administrativa que conlleva administrar los planes. En general, no difieren mucho de los cargos que cobra cualquier banco o institución financiera por administrar una cuenta.
 
Los cargos de administración de fondos son un porcentaje de los rendimientos obtenidos por éstos, y puede depender este porcentaje de los papeles en que está posisionado el fondo. Así, un fondo en acciones requiere de una administración más compleja que uno en bonos de largo plazo.
 
Los costos de los beneficios son un poco más complejos de determinar, pero en términos generales dependen de factores estándar y de factores de riesgo extraordinarios. Los factores estándar son por ejemplo: el sexo, la edad, y la condición de fumador o no fumador. Sobre la base de estos tres factores y basadas en la experiencia de muchos años y una muestra enorme de casos, las compañías elaboran tarifas generales.

Así podemos afirmar que los hombres fumadores de mayor edad tendrán una tarifa mayor por tener una expectativa de vida menor que las  mujeres no fumadoras de menor edad.

Cuánto más altas sean las sumas aseguradas y los riesgos contratados, más se irá abriendo esta canilla.

Otros factores que influyen en los costos abriendo la canilla inferior, son aquellos que tienen que ver con las actividades del asegurado – como ser trabajos o deportes de riesgo- o con su historial clínico. En estos casos las compañías pueden tomar o no los riesgos, o tomarlos con tarifas diferenciales o lo que comunmente llamamos extraprimas.

Cargos de rescate. El cálculo de estos cargos es muy complejo de explicar pero en términos generales es el costo que tiene retirarse antes de lo previsto o antes de un cierto plazo estipulado. Entendiendo que los planes de seguro de vida están diseñados para el mediano y largo plazo y la suscripción  implica para la aseguradora una serie de inversiones a corto plazo [costo comercial, revisaciones médicas, evaluación de riesgo, etc] y previsiones de mediano y largo plazo. Retirarse antes de lo previsto implica una pérdida. En un próximo posteo veremos cómo este antipático cargo, en realidad ayuda a proteger todo el sistema y la diferencia con cualquier otra inversión.

La suma a riesgo.

La suma a riesgo es la que tiene que absorber la compañía en caso de siniestro y va cambiando mes a mes de acuerdo al juego de las dos canillas superiores. Es la diferencia entre la suma asegurada contratada y el valor en la cuenta individual.

En el gráfico del ejemplo, en una póliza que en su cuenta individual después de unos años se han acumulado $20.000 y el seguro es de $100.000, si fallece el asegurado, la compañía va a devolver los $20.000 acumulados en la cuenta [que son del cliente] y tendrá que completar los $80.000 restantes para cubrir los $100.000 que se había comprometido a abonar en caso de fallecer el asegurado. 

En este caso la compañía estaría cobrando cargos por un seguro de $80.000 y no de $100.000. En el caso de que fuera un seguro en base exclusiva – en el cual se pagará el seguro más los valores acumulados en la cuenta- la compañía estaría cobrando un riesgo de $100.000 pero en caso de fallecimiento pagaría $120.000.  

En un plan donde se va acumulando capital a medida que pasa el tiempo y la suma a riesgo se va achicando, se va compensando el aumento de los costos que van aumentando por la edad del asegurado. En un plan de una persona que por ejemplo empieza joven, al principio tiene un costo bajo de riesgo aplicado a una suma alta y unos cuantos años después los costos de riesgo aumentan pero se aplican sobre una suma más baja. De esta manera se van compensando los costos. 

Además, en ese ejemplo, cuánto mayor sea el capital acumulado, mayores serán los intereses que entren por la segunda canilla, al punto que en algún momento del plan, se pueda cerrar la canilla de las inversiones y la póliza seguir sosteniéndose sola, sin aportes del cliente.

Como vemos, la evolución del plan depende del juego conjunto de las tres canillas. Podemos decir – en términos generales- que, cuánto más se invierte, cuánto mayores sean los intereses y menores los costos, más rápidamente va a crecer la cuenta.

Más allá de los aspectos técnicos, que  puede o no interesarnos conocer… lo importante es tener en claro el principio básico del funcionamiento de un plan de seguro de vida… Ante el fallecimiento del asegurado la aseguradora va a pagarle a la familia una suma de dinero que de otra manera se hubiera tardado años en acumular, corriendo el riesgo de no llegar.

– – – o – – –

BONUS TRACK

 Viendo este pasaje de la película Matrix no puedo dejar de pensar en Morfeo como un vendedor y a Neo como un cliente… Más allá de que con esa imagen no le compraría nada a Morfeo, me hace gracia la comparación a modo de parodia… Morfeo tratando de convencer a su cliente del antes y después de la compra de su producto…

La preocupación de Neo de “…no me gusta la idea de no poder controlar mi vida” que lo lleva a la elección de una alternativa…

La Matrix cada uno la interpreta y se la imagina como quiere… Podés compartir tu interpretación.

Siempre estamos eligiendo… ¡Aún cuando no elegimos!

Y ahora… ¿Cuál elegís? ¿La azul o la roja?

– – – o – – –

“No compramos las cosas por lo que son,
sino por lo que hacen para nosotros”

 – – – o – – –

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