SemanaRAF 49- 2010

LA CONFIANZA COLECTIVA

[tiempo estimado de lectura 03:50]

En el SemanaRAF 29 – 2010 hablábamos de la confianza desde el punto de vista de las actitudes personales.

Esta semana me tocó vivir situaciones en que -si bien la confianza me fue depositada a mí en forma personal, ella había sido ganada colectivamente por sucesión de acciones y actitudes del grupo de personas que componen la institución a la que yo representaba.

Tenía que llegar a una localidad del interior de la Pcia. de Buenos Aires para dar dos talleres; uno a la mañana en un establecimiento agropecuario y otro a la tarde, en otro establecimiento cercano. Mi arribo a esta localidad estaba previsto para eso de la 1:30 ó 2:00 de la mañana. Quien me recibía, me deja instrucciones en un mensajito de texto: “…buscá la llave bajo el felpudo, subí al primer piso y ahí está tu dormitorio; a las 7 desayunamos y después vamos para el campo“. Eso hice, mientras pensaba en que esta familia no me conocía, sólo habíamos intercambiado algunos mails y mensajes de texto para coordinar encuentros. A pesar de eso, me depositaron la confianza de abrir su casa…

La segunda situación fue al terminar la jornada, luego de dar el segundo taller, justamente sobre el tema CONFIANZA. Volvemos a la ciudad, a la casa del responsable del segundo establecimiento y como el colectivo para volver a Buenos Aires salía a la 1:35 de la mañana, me ofrece ir a su casa, me invitan a cenar en familia y luego el dueño de casa me presta su notebook porque a la mía se le había roto el cable de alimentación y se va a una reunión que tenía acordada y me deja en su casa, con su familia.

Cuando volvió, se fue a dormir un rato antes de levantarse para llevarme a la terminal, quedé nuevamente solo… Cuando luego le agradecí por la hospitalidad y le hice notar cuánto valoraba la confianza depositada sin conocerme, sólo me respondió “… venís por la Fundación”. 

Es ahí cuando entendí el valor que tienen las acciones de las personas con las que compartís un grupo de pertenencia; el valor que tiene representar a una institución prestigiosa, sea una fundación o una empresa.

Es ahí también cuando sentí la importancia de honrar esa confianza que se nos deposita, porque no sólo tiene que ver con nuestros propios valores, sino con abonar y regar la confianza institucional. Nunca sabemos cuándo cosecharemos y todo lo que hacemos ahora vuelve de la manera menos pensada en algún momento; como ahora estamos cosechando lo que sembramos en el pasado.

Las personas dentro de las instituciones deberían pensar que cumplir con los tres pilares de la confianza SINCERIDAD, CAPACIDAD y CUMPLIMIENTO, son la base para cuidar el propio trabajo. Si yo no me ocupo de cuidarlo, constribuyo a la desacreditación de la empresa u organización que represento.

– – –  o  – – – 

BONUS TRACK

Arriba hablábamos de cómo la confianza en las personas se proyecta en confianza en las organizaciones. Veamos la historia de cumplimiento de las organizaciones cómo impacta en la confianza colectiva.

“Ninguna otra inversión financiera puede hacer lo que hacen las compañías de seguro de vida. Ninguna otra industria respalda sus productos con reservas tan saneadas como las de la industria del seguro de vida. Un ejemplo que sigue conservando validez es el de la Gran Depresión de 1929: cuando la Bolsa de Nueva York tocó fondo y muchos bancos quebraron, las compañías de seguros pudieron dar a sus asegurados una seguridad que no pudieron encontrar en otro lugar. Otras industrias quebraron, se perdieron fortunas de un día para el otro, se evaporó el ingreso de las propiedades y los bienes raíces. Pero no se conoció ninguna pérdida por el fracaso de alguna compañía de seguros de vida. Ningún asegurado perdió un centavo. El récord de fuerza y seguridad de las compañías de seguros de vida, aún bajo las condiciones más adversas, es un emblema de orgullo en la industria del seguro. Ninguna inversión u otro tipo de negocio, ha tenido un récord de seguridad superior al del seguro de vida”   Fuente: LUTC  (Life Underwriter Training Council)

Es decir que el cumplimiento de las obligaciones de un sector de la economía, de un tipo particular de institución financiera como ser las Compañías de Seguros de Vida, se traduce en la confianza de la sociedad, primero en el Seguro de Vida como institución, luego en las compañías aseguradoras y finalmente en los asesores. Pero esto es un ciclo causal, no lineal, que se retroalimenta.

 

En el gráfico de arriba, del cual desconozco la fuente y por lo tanto no puedo darle ni la más mínima validez a su criterio lo tomo sólo como para que hagamos la reflexión de qué lugar vendríamos a ocupar los Asesores en Planificación Financiera. Si toma el eje de la ordenadas para medir el nivel de percepción de sandeces, sarasa o piripipí y el de las abscisas para estimar el grado de desconfianza que genera cada profesión, podemos ver que a mayor distancia del origen, mayor nivel de percepción de desprestigio colectivo.

De nosotros depende acercar nuestra profesión al origen…

– – – o – – –

“Los seres humanos somos seres sociales. Venimos a este mundo como resultado de las acciones de otros. Sobrevivimos aquí dependiendo de otros. Tanto si nos gusta como si no, no existe prácticamente ningún momento en nuestras vidas en el que no nos beneficiemos de las actividades de los demás. Por esa razón, no ha de sorprendernos que la mayor parte de nuestra felicidad surja en el contexto de nuestras relaciones con los demás”  Dalai Lama

 

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