SemanaRAF 35 – 2010

OBSTÁCULOS PARA EL APRENDIZAJE

[tiempo estimado de lectura: 08'45"]

“La única manera de aprender a nadar, es echándose al agua.” Anónimo

Muchas veces hablamos de la diferencia entre el “conocer” que nos permite citar, relatar, afirmar con el “saber” que nos permite HACER. Con nuestro conocimiento aplicado podemos hacer. Se relata la historia del hombre que decía que había leído todos los libros de matemática y se había convertido en matemático; había leído todo sobre filosofía y se había convertido en filósofo y que habiendo leído todo acerca de la natación casi se ahoga en el lago.

El material siguiente es una recopilación que recibí al empesar la carrera de Coaching… ¿Quién me iba a explicar a los 46 años -y ya habiendo obtenido un título universitario, con más de 100 cursos y seminarios hechos con prestigiosos capacitadores, algunos de ellos de renombre internacional- cómo tenía que aprender? Porque de eso se trataba: no de aprender herramientas y conceptos, sino de aprender a aprender!

Como siempre, no puedo con mi genio y haré algún comentario… Espero que lo disfruten… En azul lo que tomé prestado de fuente anonima y en negro mi comentario. Espero los tuyos… 

Podemos decir que una entidad (persona, equipo, organización) aprendió, cuando puede realizar acciones efectivas en un momento determinado (Tiempo B), que no podía hacer en otro momento (Tiempo A).

   Acciones ”a”           <===>           Acciones “b”

 Tiempo A               <===>              Tiempo B

 

1.    INCAPACIDAD O DIFICULTAD DE DECLARAR LA IGNORANCIA

Rafael Echeverría en su libro “Ontología del Lenguaje” dice:

“Declarar “No sé” es el primer eslabón del proceso de aprendizaje. Implica acceder a aquel umbral en el que, al menos, sé que no sé, y por lo tanto, me abro al aprendizaje… Nuestra capacidad de abrirnos tempranamente al aprendizaje, a través de la declaración “No sé”, representa una de las fuerzas motrices más poderosas en el proceso de transformación personal y de creación de quién somos”.

Reconocer la ignorancia acerca de algo ya es conocimiento.

Ejemplo: Soy el Gerente Comercial de una Empresa. Yo sé que no sé “todo” acerca de la comercialización….pero me muevo como si supiera “todo”. .

Otro: soy un asesor financiero y sé que no sé todo acerca de mi cliente; ni los datos duros y menos aún los datos blandos: en qué le gusta invertir, a qué le teme, en qué confía, qué desea, qué sueña, para que estaría dispuesto a separar parte de sus ahorros. Igual declaro que lo conozco, que sé todo acerca de él y voy con mi propuesta.

 

 2.    INCAPACIDAD DE ADMITIR CEGUERA

 No es posible iniciar un proceso de aprendizaje sin admitir que hay cosas que “no sabemos que no sabemos”. Todos tenemos espacios de ceguera.

Cuando por ejemplo queremos obtener un determinado resultado y no lo estamos logrando, aún cambiando las acciones, es muy probable que estemos atrapados en un “juego” que es transparente para nosotros.

Ejemplo: Yo no sé que no sé intervenir en mis estados de ánimo.

Ni siquiera sé que no sé acerca de muchas posibilidades alternativas que tienen los productos que tengo en cartera.  

 

3.    QUERER TENER TODO CLARO TODO EL TIEMPO

La confianza es fundamental a la hora de aprender.  En muchas oportunidades no tenemos claro porqué o para qué tenemos que hacer lo que nos dice el maestro; quedarnos en esta instancia nos genera confusión y enojo cerrándonos a la posibilidad de aprender. Atravesar esta etapa nos enfoca de nuevo en la práctica.

Ejemplo: “¿para qué tengo que hacer esto de nuevo si ya lo sé hacer…?”

Uno de los mejores ejemplos de esto es, en la película Karate Kid, cuando el maestro manda al alumno a rasquetear la cerca; primero con movimientos circulares con una mano, luego con la otra, al otro día de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha, mientras él leía cómodamente. El alumno se sentía explotado porque él quería aprender karate. La práctica de estos movimientos fueron clave en un momento decisivo del torneo.

En el proceso de aprendizaje tradicional queremos conocer primero “todo” antes de salir a ejercer o a asesorar y tenemos pánico de no tener respuestas, a quedar expuestos en nuestra ignorancia. Venimos de una cultura en la cual se nos paga por saber, por tener respuestas; desde chicos somos evaluados por las respuestas que damos y no por las preguntas que hacemos.

En la Agencia lo que proponemos a los nuevos asesores es que confíen en el método de transferencia de saberes que tenemos instrumentado. Haciendo se irá aprendiendo y llegando al “todo”. Lo que no sabemos es cuándo llegaremos… 🙂

 

4.    VIVIR JUZGANDO TODO, TODO EL TIEMPO.

 Tenemos que adquirir la práctica de estar alertas a cuántos y cuáles juicios/opiniones sin fundamentar emitimos durante el día de manera automática (pre-juicios) y qué posibilidades de aprendizaje y de acción nos cierra cada uno de ellos. 

Ejemplo: es muy joven para enseñarme.

¿Cuántas veces y cuántos negocios se nos pasan de largo por suponer situaciones o “realidades” del cliente? ¿Cuántas veces pensamos “a este no le puedo vender nada” o “este no califica” o “aquel no lo necesita” y luego nos enteramos de que ya hizo negocios con otro. No demos nada por supuesto.

 

5.    NO INCLUIR EL ASPECTO EMOCIONAL EN EL APRENDIZAJE

El aprendizaje se puede realizar tanto en un contexto de alegría y liviandad o en un contexto de gravedad (lo que suponemos que es serio: “esta es una situación para jugar….”.

Incluir lo lúdico amplía las posibilidades de vincularse con lo nuevo.

Se puede aprender jugando, como lo hacen los niños.

Se puede vivir la vida como un juego… con alegría y aprendiendo permanentemente. Cada entrevista debiera ser un curso, de hecho lo es. Cada entrevista, cada reunión puede ser una oportunidad de aprendizaje.  

 

6.    INCAPACIDAD DE INCORPORAR EL CUERPO EN EL APRENDIZAJE

El cuerpo es uno de los dominios en el cual nos expresamos. Las posturas físicas no son inocentes, a cada momento estamos revelando quienes somos a través de nuestra postura corporal. Las sensaciones corporales también nos hablan de aquello que pensamos acerca de lo que estamos escuchando. Observar, registrar e interpretar estos fenómenos nos permite conocernos y recrearnos.

Nuestro cuerpo “habla” y también registra nuestras emociones. No lo percibimos en el momento muchas veces pero en el tiempo, ante determinadas situaciones este registro aparece. Un ejercicio muy interesante es tratar de relacionar emociones mientras las estamos viviendo con el recuerdo de otra situación similar…. Estoy contento y feliz como cuando…

 

 

 

7.    ADICCION A LAS RESPUESTAS

 Las preguntas abren posibilidades, las respuestas inmediatas las cierran.

Dado que venimos de un sistema educativo en el que se premian las respuestas y no las preguntas, tenemos que adquirir el hábito de  “quedarnos en ellas”.

Ya lo decíamos en el punto 3.  En cualquier tipo de asesoramiento y por supuesto en el financiero la indagación es clave. ¿Cómo vas a recomendar algo a alguien si no sabés qué necesita? Este es el punto en el cual después se producen las frustraciones por la falta de cierre de negocios… Te proponemos que hagas cada tanto el ejercicio de revisar las últimas 10 propuestas que llevaste y chequear las razones por las cuales el cliente no aceptó tu propuesta. Luego chequeá y preguntate si esa razón que te expuso, no podía haber indagado antes.

Una pregunta poderosa para hacer antes de responder rápida y alegremente a una inquietud es “¿por qué eso es tan importante para vos?” Esto tiene que ser preguntado con auténtico interés y no como una triquiñuela.

 

8.    NO TENGO TIEMPO

 Aprender es muchas veces una ardua tarea. Generar nuevas prácticas requiere atravesar: la incomodidad de  los errores, la impaciencia de querer saber hacerlo ya, ceder parte de la autonomía al maestro; ser el que no sabe.

 No tengo tiempo es una buena explicación para continuar en la comodidad de la incompetencia. Si ponemos “afuera” la causa de los problemas nos sentimos liberados de la responsabilidad de aprender.

Si tenés cosas más importantes que hacer en lugar de aprender… Si nunca tenés tiempo para un curso… o una reunión de Agencia, ¡je! Entonces seguirás obteniendo los mismos resultados.

Ver SemanaRAF 16   

 

9.    NO DARLE AUTORIDAD A NADIE PARA QUE ME ENSEÑE

 El no darle autoridad a otra persona para que nos enseñe o nos muestre algo que no estamos viendo, nos mantiene en nuestros espacios de ceguera y nos impide movernos del lugar donde estamos.

 Ejemplo: “¿qué me puede enseñar esta persona…que yo no sepa?”

En el asesoramiento creer que “el que sabe soy yo!” No importa lo que quiera o desee el cliente, lo importante es lo que yo le diga. Si me pone una objeción la desestimo porque él no sabe nada de esto. 

 

10.     NO PUEDO APRENDER DADO QUIEN SOY

 ¿Cuántos juicios u opiniones, sin fundar, emitimos sobre nuestras competencias, cerrándonos la posibilidad de ingresar en nuevos dominios de aprendizaje?

Ejemplo: Yo no sirvo para vender.

Puesto en el “afuera” me digo y le digo al mundo que las cosas están difíciles o imposibles. Es una excelente justificación para no probar y nunca comprobar.

Puesto en el “adentro”, como nunca lo hice me convenzo de que no lo puedo hacer ni mucho menos aprender a hacerlo. Lo curioso es que cuánto más declaro que no puedo, más coherente quiero ser conmigo mismo; no sea cosa que ande por la vida diciendo que no sirvo para algo y un día descubra que sí puedo y entonces ¿de que me disfrazo? ¿No era que no podía? ¿Y ahora cómo le explico a la gente que yo estaba equivocado?

¿Cómo me desdigo de esa opinión mía de que a nadie le interesaba tener un seguro de vida, por ejemplo y después descubro que a todos mis amigos les preocupa la continuidad de los estudios, la formación de sus hijos y el bienestar de sus familias.

O esa opinión de que en este país no se puede ahorrar para el retiro, que no hay opciones confiables, o que siempre te “curran”. Entonces lo mejor es no hacer nada… y entonces se cumplirá la profesía autocumplida.

 

11.    CREER QUE SABER ES SINÓNIMO DE TENER LA VERDAD

 Cada persona tiene un estilo para hacer una determinada cosa y pensar que ese es el único modo de hacerlo…;”yo sé como se hace“. Cuando nos encontramos con otro modo de hacerlo, en general discutimos para que prevalezca el nuestro ya que pensamos: “esto se hace así…”, discutimos por ver quien tiene razón y nos privamos de la oportunidad de escuchar y aprender del estilo del otro.

Siempre decimos que si las cosas te están saliendo como vos querés… No toques nada. Seguí como venís. Si hay algo que no está saliendo como vos querés o prevés resultados diferentes a los que esperás, entonces es tiempo de escuchar o de probar alternativas diferentes. Lo que no te va a servir es seguir haciendo más de lo mismo.

 

12.    NO RECONOCER LO NUEVO COMO NUEVO 

La tendencia a que todo lo nuevo “encaje” en lo que ya conocemos es parte de nuestra cultura. La “Mente del Principiante” tiene la ventaja de estar vacía, dispuesta a aceptar y a dudar, básicamente abierta a todas las posibilidades y libre de los hábitos del que “ya sabe”. No reconocer lo nuevo como nuevo es cerrar la “mente del principiante”.

Ejemplo: “qué linda es Avenida de Mayo, es igual a la Gran Vía de Madrid”

Dicen que para llenar con te, una tasa que contiene café, primero hay que vaciarla. Si pretendo llenarla con el café, éste no dejará entrar al te. Por eso una de las cosas más difíciles en los procesos de aprendizaje o de cambio es el “desaprender”. Lo que pasa es que nos cuesta mucho desaferrarnos a las cosas que nos han servido. La misma balsa que me sirvió para cruzar el río se me puede convertir en un gran estorbo para cruzar el bosque. En algún momento me va a convenir dejarla.

 

“APRENDER NO SIGNIFICA ACUMULAR INFORMACIÓN SINO ADQUIRIR LA COMPETENCIA PARA ACTUAR”

Si no fijate lo que le pasa a Homero Simpson. Parece ser que tenía claro lo que tenía que hacer…

… pero no lo sabía hacer.

 Esperamos tus comentarios en el espacio para los mismos… Muchos me mandan los comentarios por mail. Lo bueno es hacerlo aquí para compartirlos con todos… Dale. Animáte.

 

BONUS TRACK:

Están los que usan siempre la misma ropa.
Están los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas.
Los que imploran mirando al cielo.
Los que creen en supersticiones.

Y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando se les acabó el aire.
Los que siguen luchando cuando todo está perdido.
Como si cada ocasión fuera la última.
Convencidos de que la vida misma es un desafío.

Sufren.
Pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa.
El sudor se seca.
El cansancio termina.

Pero hay algo que nunca desaparecerá:
la satisfacción de haberlo logrado.

En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos.
En sus venas corre la misma sangre.

Lo que los hace diferentes es su espíritu.
La determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás.

SI NO SUPERÁNDOSE A SÍ MISMO.

 

El jardinero de Rafa le dijo: “Seamos felices mientras podamos“; y Rafa se fue pensando: “Seamos felices mientras aseguramos

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2 Responses to SemanaRAF 35 – 2010

  1. Luisa dice:

    muy bueno el bonus track!!!! todo el articulo esta excelente gracias!!! luisa

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  2. […] SemanaRAF 35 – 2010 planteábamos este mismo tema desde el punto de vista del Asesor Financiero. En esta oportunidad […]

    Me gusta

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