SemanaRAF 22 – 2010

¿BUSCAR TRABAJO O BUSCAR CLIENTES?

 [tiempo estimado de lectura: 5':30"]

Leo en Puerto Managers, el blog de Andrés Ubierna, acerca de las frustraciones que sufre una persona que busca trabajo. Y como alguna vez le escuché decir a un experimentado vendedor: “…cada día amanezco desocupado“; pensé en cómo se relacionan éstas emociones con las que nos atraviesan a aquellos que vivimos de la búsqueda permanente de nuevas posibilidades de negocios. 

Comparto entonces la nota intercalando algunos comentarios:

“Frustración, ansiedad, temor, desesperanza, angustia, desvalorización, pesimismo… son experiencias anímicas que suelen acompañar a los ejecutivos que están sin trabajo. Como tsunamis que arrasan con todo, nuestros estados anímicos pueden convertirse en enemigos de las posibilidades que se nos presenten y obstruir el recorrido de nuestro camino hasta el próximo empleo. ¿Cómo puedo  prepararme para cuando llegue el momento de la próxima entrevista?

  1. Mantener una rutina: Al perder el trabajo se pierde también muchas de las cosas con las que estructuramos nuestra vida cotidiana. La sugerencia es considerar que ahora el trabajo es buscar trabajo, y empeñar en ello 8 horas al día, 5 días a la semana.

Hace muchos años, cuando estaba empezando en este trabajo, recuerdo que un amigo de mi Team Leader, recién llegado al país después de unos años de vivir en Europa, venía a la oficina para usarla de base de operaciones en su búsqueda de trabajo. Era un ejemplo de orden, disciplina y foco en su objetivo. Mientras nosotros charlábamos del fin de semana, no teníamos plan de trabajo diario y estábamos siempre “ocupados” haciendo otras cosas que nos distraían de nuestro foco principal que era conseguir entrevistas de ventas; él llegaba siempre a la misma hora, sacaba una hoja en la que tenía una lista de las empresas a las que iba a llamar en el día para preguntar y conseguir el dato del responsable de RRHH, otra lista con los datos que ya había conseguido y a los que iba a llamar para pedir una entrevista; una planilla de seguimiento y otras herramientas que no recuerdo ahora. Luego salía a una entrevista…; volvía…; seguía con su plan y así en menos de quince días consiguió su primer trabajo. Pasó por un par de empresas y hoy es el máximo responsable para la Argentina de una de las multinacionales más grandes de servicios en nuestro país.  

  1. Hacer ejercicio físico: Aporta a la autoestima y al adecuado manejo del estrés.
  2. Buscar inspiración: Practicar meditación, escuchar música, leer… son alguna acciones que llegan al corazón. Dedicar también unos minutos diarios a relajarse y dejar por un instante  la mente en blanco y alejarse de ese torbellino de pensamientos abrumadores, ayuda a experimentar paz interior.

No tengo autoridad para opinar sobre ejercicio físico 😉 pero sí he experimentado, en momentos de ansiedad y angustia, la práctica de la meditación y la relajación con grandes resultados. Incluso, hacer algunos ejercicios de estiramiento muscular antes de una sesión telefónica ayuda a predisponer mejor nuestro cuerpo y mente.  

Podés buscar la inspiración en la música

 

 

O si te animás podés hacer algo como esto… A ellos no les va mal.

Retomemos el tema…

  1. Mantener un diario de búsqueda: Tener un diario no ayuda a conseguir trabajo pero aporta a mantener el foco. Llevar un registro del historial, experiencias, reuniones de networking, entrevistas, como una bitácora de viaje, permite reflexionar sobre el proceso de búsqueda para ir aprendiendo en el camino.

Esto es el equivalente a lo que proponemos desde la Agencia de hacer el monitoreo semanal de las acciones que nos llevan a los resultados que queremos. Resumiéndolo en la filosofía popular: de tanto patear al arco, alguna va a entrar. Si además llevamos registro de cómo pateamos y a dónde va la pelota, tenemos más probabilidades de hacer un aprendizaje correctivo.

  1. Realizar networking y estar socialmente activo: Aquí quiero detenerme un poco, y comentar una experiencia de la red LinkedIn. Hay quienes sienten vergüenza de actualizar su perfil e incluir que están en búsqueda de un empleo. Esta decisión suele reducir las chances de aprovechar las oportunidades de búsqueda que ofrecen las redes. ¿Cómo puede el mercado saber que alguien está “in between jobs”, si no lo admite públicamente? La condición laboral no habla de lo que una persona es. Estar sin trabajo habla de la situación laboral transitoria, no de las capacidades o cualidades. Uno de mis contactos de la red LinkedIn encontró un puesto de gerente en el mercado farmacéutico a partir de entrevistas que se generaron dado que en su perfil dijo explícitamente que se encontraba encarando una búsqueda laboral.

Este punto me parece muy importante. Pedir -u ofrecer- una entrevista para contarle a la gente a qué nos dedicamos, cuál es nuestro servicio, cómo lo hacemos, para qué le va a servir a esa persona; no puede ser motivo de vergüenza ni mucho menos de debilidad. ¡Al contrario! Yo creo que es una muestra de profesionalismo. Ahora… si lo llamo para decirle que mientras busco otro trabajo estoy vendiendo seguros de vida… creo que nos frena inconscientemente y nos saca las ganas de hacer llamados.

  1. Estar en grupos que lo ayuden: Para citar un ejemplo, en Linkedin hay un grupo administrado por Oscar Canorio llamado Oportunidades Laborales (OLA). Dicho grupo mantiene charlas, debates y exposiciones presenciales y gratuitas que ayudan en todos los aspectos de la búsqueda laboral y también ofrece una Bolsa de Trabajo. Son momentos de sensibilidad y tormentas emocionales en los que juntarse con gente que está en la misma situación puede ser de gran ayuda anímica.
  2. Participar de actividades productivas: Realizar por ejemplo, trabajos voluntarios en ONGs o escuelas. Hacer acciones solidarias, o benéficas suele ser una buena idea y muy terapéutica. Compartir grupos de estudios, concurrir a congresos o debates.

Cambian los tiempos. Podemos ser socios de uno o dos clubes, participar en grupos o redes sociales como la parroquia, la asociación de exalumnos, el coro, los bomberos, los clubes de Leones o Rotarios, sociedades de beneficencia o cualquier otra actividad extra-laboral que nos ocupa tiempo pero que nos permite relacionarnos y conocer otras personas que pueden necesitar nuestros servicios. Hoy las redes sociales en internet son el nuevo paradigma. Nos pueden gustar o no pero nos dan la oportunidad de ofrecer nuestros servicios a un universo mucho más grande, de retomar viejos contactos [también contactos que envejecieron] y lo más importante es que no hay porque dejar de encontrarse con los amigos los jueves a comer pizza.

  1. Perseverar: Muchas veces la sensación de agobio, cansancio y dejadez puede ser letales en caso que la búsqueda se prolongue. No rendirse.

Esta es la base de nuestro negocio: conseguir cada día una nueva entrevista para contar nuestro servicio, lo que genera posibilidades de que la gente quiera planificar su futuro y que les llevemos una propuesta.  

  1. Pedir ayuda profesional: No esperar hasta último momento. Cuando la comienzan a darse los síntomas de una posible depresión, acudir a un  profesional de la salud de inmediato.

Desde la Agencia ofrecemos la posibilidad de tener conversaciones de Coaching Personal. No es terapia pero puede ayudar a destrabar algunas cuestiones que no nos están dejando sacar el 100% de nuestras posibilidades

Recuerdo que en algún momento de hastío por la variabilidad de ingresos y añorando los momentos en que tenía un sueldo fijo pensaba en buscar algún trabajo en relación de dependencia. Entonces pensaba en los pasos a seguir para hacer que mi búsqueda fuera más efectiva que si sólo mandaba CVs por correo a diestra y siniestra:

1.  Hacer un listado de amigos y relaciones a quienes llamar para preguntarles si estaban necesitando a alguien como yo para algún puesto con la remuneración que yo pretendía de acuerdo a lo que yo creía que valía. Qué no es lo mismo que lo que el mercado creía que yo valgo.
2.  Llamarlos para pedirles una entrevista personal para llevarles mi CV y contarles lo bueno que yo era.
3.  Quedarme esperando a que me llamaran…
4.  Llamar para preguntar si había alguna novedad…
5.  Volver al punto 3: Quedarme esperando a que me llamaran…
6.  Volver al punto 4: llamar para preguntar si había alguna novedad…
7.  …
8.  …

O salir de este bucle sin fin volviendo al punto 1. y llamar a mis amigos y relaciones pero no para pedirles trabajo sino para contarles en qué consiste la Planificación Financiera Personal y cómo podemos ayudarles a diseñar su futuro financiero.

Por lo menos acá conocía mis probabilidades de éxito y sabía cuánta gente tenía que ver cada mes para conseguir un sueldo.

fuente de la nota: Puerto Managers -
http://andresubierna.com/9-maneras-de-combatir-la-depresion-en-quienes-buscan-empleo/

BONUS TRACK:

Seguimos con los videos para entonarnos antes del mundial…

 

 Proponenos alguno que te guste y compartilo con nosotros.

“Los negocios son cuestiones de números, pero los logros reales se miden por una cantidad infinita de riquezas: amistad, posibilidad de ser útiles a los demás, aprendizaje permanente…Dicho de otro modo, el ganador es siempre el que muere después de haber disfrutado las mayores alegrías.” Dale Dauten

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Una respuesta a SemanaRAF 22 – 2010

  1. Gracias por la mención Rafael!!! Y felicitaciones por el blog.
    Respecto a La Agencia, me resulta una iniciativa de mucho valor que atiende una necesidad común a muchos. La voy a comentar en familia.
    Abrazo!

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