SemanaRAF 15 – 2010

ADAPTACIÓN AL CAMBIO


[Tiempo estimado de lectura: 3’:20”] Autor desconocido.

La mayor habilidad que tiene el ser humano, su mayor arma para la supervivencia reside en su capacidad de adaptación.

El ser humano es capaz de adaptarse a cualquier situación para sobrevivir. Tenemos la capacidad para adaptarnos a un clima cálido como una hermosa playa del Caribe, o a un frio sepulcral como al polo norte. Podremos ir ahí donde ningún otro espécimen de este planeta puede. Podemos, incluso, llegar a la propia luna.

Es “Renovarse o morir” la capacidad que nos hace fuertes. La capacidad que nos permite sobrevivir en un ambiente de fuerte estrés y continuas presiones como Wall Street, o a un ambiente tan reposado y tranquilo como un monasterio Zen.

Nuestro cerebro está diseñado de tal manera que ninguna de sus conexiones son perennes, siempre pueden retraerse para dar lugar a nuevas conexiones.

Existe una anécdota referente a esto. Cuando el famoso pintor estaba trabajando sobre su obra “La última cena” en la que representa a Cristo rodeado de sus doce apóstoles, se aplicó durante años para conseguir la perfección. Enseguida pintó a 11 apóstoles, pero necesitaba un modelo que reflejase la bondad suprema de Cristo, a un hombre hermoso sin igual, y después de años de búsqueda lo encontró y pudo pintarlo.

Sin embargo otro le faltaba, y era Judas el traidor. Para él deseaba tomar de modelo a un ser humano tan rastrero y ruin que su apariencia reflejara la mayor de las maldades. Tan difícil era encontrar ese modelo que tardó 20 años en encontrarlo, un preso condenado a muerte por las atrocidades de sus crímenes, un ser tan vil que daba repulsión sólo mirarlo.

El pintor consiguió que las autoridades le dejasen tomarlo como modelo y lo pinto como Judas, quedando así esa obra maestra terminada. Al acabar el condenado a muerte le pidió ver la obra como lo último antes de morir, a lo cual el artista no pudo negarse.

Al ver la obra ese ser humano tan horrendo rompió en sollozos y pronunció estas palabras: “¡Maestro! ¿No me reconoces? Yo soy aquel lleno de virtudes al que pintaste hace veinte años… como modelo de Cristo”

Quizás esta historia real te ayude a comprender que no importa lo que hayas sido en el pasado, ni cómo eres ahora. Lo importante es lo que puedes llegar a ser, y puedes llegar a ser todo aquello que desees.

Para lograrlo únicamente has de elegir qué es aquello que deseas llegar a ser y ponerte a trabajar para cambiarte a ti mismo y alcanzar ese objetivo.

Sólo has de visualizar el objetivo, saber cuál es el lugar al que quieres llegar y tomar el camino que te lleve más rápidamente a ese lugar.

Recuerda siempre que el azar es una ilusión, no existe, porque cualquier camino que tomemos nos conducirá siempre a un fin. Y ese fin, es nuestro destino.

Donde estamos hoy es el resultado de las decisiones que tomamos en el pasado.

Donde estaremos mañana, en el futuro, es el resultado de las decisiones que tomamos hoy

Por eso siempre escogemos nuestro destino, porque somos nosotros los que elegimos el camino a tomar.

Sólo has de decidir donde quieres estar en el futuro, y luego tomar el camino que te dirija directamente a ese lugar, siempre por el camino más recto, sencillo y honrado. ¡Así de fácil es alcanzar el éxito en esta vida!”

Siempre tenemos las riendas de nuestra vida en nuestras manos, incluso si decidimos no utilizarlas, eso ya es en sí una decisión. Porque aquel que permite que las riendas estén sueltas, o que sean llevadas por otras personas, está tomando por decisión propia que sean otros los que le conduzcan al fracaso.

Entonces ¿Por qué no decidir llegar hasta allí donde deseamos llegar? ¿Por qué no decides alcanzar el éxito y ser totalmente feliz?

Si vives una situación de fracaso, dificultades o problemas económicos, es simplemente porque tu cerebro se ha ADAPTADO a ese tipo de vida. Sabe cómo sobrevivir (aunque sea con dificultades) en ese mundo que no te gusta y te hace caer una y otra vez en él.

Si lo que deseas es alcanzar el éxito y ser feliz, tú tienes el poder para hacerlo. Sólo has de cambiar las interconexiones cerebrales de tus neuronas por otras que te permitan alcanzar el éxito. Es decir, has de cambiar las actitudes que ahora mismo te mantienen en una situación de dificultad por otras que te eleven al elevado nivel de vida que deseas alcanzar.

Has de ADAPTARTE al éxito. Y entonces tendrás éxito y serás feliz.

Dijo un gran sabio que tú no puedes cambiar tu mundo en un mes para que éste te proporcione el éxito siendo tú como eres. Pero sí puedes cambiarte a ti mismo para conseguir el éxito en el mundo en el que vives.

Fuente: desconocida.

 


BONUS TRACK


Seguramente el AEC y las nuevas posibilidades que brinda generen cierta resistencia en un principio. Los cambios –en general- nos provocan resistencia. Tendemos a comparar las nuevas propuestas con aquello que nos es conocido y resistimos las posibilidades que se nos abren. Los saltos tecnológicos ya generaban resistencia desde tiempos lejanos…


“El verbo hacer puede más que el verbo querer.”

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: